Vestuario deportivo para obras de teatro: algo cada vez más común

7 noviembre, 2019
Vestuario deportivo para obras de teatro: algo cada vez más común

El deporte en general, y más concretamente el fútbol, es uno de los espectáculos que más llaman la atención de los españoles y las españolas. Es algo que ya va asociado de una manera indisociable a nuestra cultura y a todo lo que tiene que ver con nosotros. Y, por eso, si tenemos la pretensión de representar o describir a nuestra sociedad de alguna manera, tenemos que tener en cuenta este aspecto para hacerlo de un modo que sea coherente y respete la realidad, lo cual es un aspecto básico ya sea para hacer una peli o componer una obra de teatro.

Dentro de este asunto, el vestuario es realmente importante. Aunque tratemos de que los diálogos se ajusten al lenguaje de la época, que los comportamientos también mantengan esa coherencia y que los hechos se ajusten a la realidad de la época si tratamos de representar algo que fue real, nada tiene sentido si el vestuario no se corresponde con el que usaban las personas a las que tratamos de dar vida en nuestra obra. Y ese es un error que es bastante considerable y que hace de una obra algo mucho peor y bastante más cutre.

Son muchas las representaciones de teatro que han tenido lugar en nuestra geografía que tienen que ver con un aspecto como lo es el fútbol y el deporte en general. Y cumplir con los requerimientos de vestuario que eso requiere es una obligación que los directores y productores de estas obras se han visto obligados a realizar. De hecho, y a tenor de lo que nos han comentado los profesionales de Marians Sport, una tienda dedicada a la venta de ropa adecuada para la práctica del fútbol, ha crecido de una manera bastante potente la venta de este tipo de prendas para la realización de funciones teatrales.

La ropa deportiva es algo que conviene recrear de una manera bastante importante en los tiempos que corren. Y nadie va a ser capaz de hacernos llegar la mejor ropa deportiva que las tiendas que se encuentran especializadas en esa materia. Incluso si lo que necesitamos es que se nos haga llegar ropa deportiva de otras temporadas o décadas. Ningún contacto va a ser mejor que el que representa este tipo de entidades. Los directores y productores así lo saben y ese es el motivo por el que tratan de implementar las relaciones con estas empresas.

Lo que hemos comentado es básico para que la obra salga bien y obtenga la reputación que deseamos imprimirle. No cabe la menor duda de que dejar de lado un asunto como del que hemos venido hablando es sinónimo de hacer un ridículo espantoso que la crítica no nos va a perdonar en la vida. Desde luego, es evidente que tener cuidado en este sentido es algo que es de obligado cumplimiento de cara a cumplir con las expectativas de una gran cantidad de personas.

Una apuesta por el arte de calidad

Nadie discute que las representaciones teatrales son otra forma de arte que merece ser respetada como la pintura, la escultura o la literatura. Es espectáculo en el sentido más amplio y positivo de la palabra. Y para elevarlo a su máxima expresión es necesario que nos ocupemos de todos y cada uno de los puntos que se requieren para hacer de una obra de teatro algo realmente memorable. Y, desde luego, el vestuario es uno de esos puntos. Y quizá sea el más importante de todos. Depende de a quién le preguntemos.

Sin ninguna duda, hacer todo lo que venimos recomendando a lo largo de todo el artículo es algo que tiene un valor realmente importante y que todos los grandes directores de teatro tienen en cuenta antes de llevar a cabo cualquier proyecto. Encontrar un vestuario ideal para la representación es algo que requiere un tiempo bastante prolongado y que no se puede gestionar de un día para otro en la mayoría de los casos. A veces, las prendas tienen que ser producidas de manera exclusiva para cumplir con nuestra misión.

Lo que es evidente es que todo esto es algo necesario y que complementa el trabajo de cientos y cientos de personas, ya sea desde un punto de vista profesional o desde el punto de vista del aficionado que hace teatro porque es una actividad que le gusta y no busca dinero con su práctica. A unos y otros les gusta obtener cierta coherencia en las obras en las que forman parte y eso es algo que jamás se nos puede escapar de la cabeza so pena de que la obra no obtenga los resultados que esperábamos cuando fue creada.