Cómo limpiar los instrumentos que no adquirimos nuevos

29 junio, 2016
Cómo limpiar los instrumentos que no adquirimos nuevos

Los amantes de los espectáculos solemos ser también grandes aficionados a la música, incluso a veces como músicos también. Una afición que por cierto no es nada barata, ya que los instrumentos, los buenos, suelen ser bastante caros. Este es un problema que tienen en ocasiones los padres que desean iniciar a sus hijos en la música y que cuentan con un presupuesto un tanto ajustado para equiparlos con todo lo necesario y especialmente con el propio instrumento. Es por esto que muchos nos decantamos por comprarlos de segunda mano y hacerlos nuestros. Hoy os descubrimos una forma revolucionaria para limpiar nuestras adquisiciones gracias a la limpieza por ultrasonidos.

Según algunos datos de Unicef, extraídos de su informe anual “Estado mundial de la infancia”, en España uno de cada tres niños no puede reponer sus gafas o comprarse unos libros, por lo que adquirir un instrumento de música es casi un bien de lujo si quieren desarrollar esta afición. Asimismo, esto le sucederá a muchos padres que también disfrutan de este hobby, que prefieren apoyar a sus hijos en lugar de comprarse un nuevo instrumento para ellos. Así, el mercado de segunda mano prolifera mucho en nuestro país, especialmente desde que comenzó la crisis económica y las familias debieron empezar a priorizar en sus gastos.

También es cierto que no todos los que compran instrumentos de segunda mano lo hacen por necesidad económica, sino que existen otras razones como simplemente probar a ver si nos gusta tocar determinada música o porque preferimos invertir ese dinero en otras cosas.

El caso es que cuando compramos un artículo que no ha estado desde el principio con nosotros es normal que tengamos ciertos reparos en cuanto a la higiene del mismo. Un ejemplo muy sencillo de ver puede ser el de una flauta, donde para hacerla sonar hay que usar la boca, y por el mismo sitio soplará también el que la ha adquirido. Así, os proponemos una maravillosa forma de limpiar estos artículos gracias a los ultrasonidos. Está claro que no es apto para todo tipo de instrumentos, pero al menos podemos pasar las piezas más críticas en cuanto a temas de higiene.

Cómo funcionan los ultrasonidos

La limpieza por ultrasonidos, cuya tecnología lidera en España la empresa Tierra Tech, se basa en el principio de ondas de alta frecuencia (a partir de 20 KHz) producidas en el líquido en el que las piezas se sumergen. La naturaleza de la energía ultrasónica proporciona el empuje físico requerido para romper los enlaces mecánicos e iónicos que establecen las partículas muy pequeñas alojadas en la superficie.

Se trata de un gran avance, ya que, debido a la frecuencia de trabajo y la densidad del líquido, se forman continuas depresiones y sobrepresiones que aparecen y desaparecen en cuestión de microsegundos en el líquido, haciendo implosionar la molécula de agua, aproximadamente 40.000 veces por segundo, produciendo un microcepillado que actúa alrededor de cualquier elemento que se introduzca. Este efecto recibe el nombre de cavitación ultrasónica, y con él se consigue eliminar la suciedad de la superficie de las piezas sumergidas incluso en los puntos de más difícil acceso. Asimismo, una máquina de limpieza por ultrasonidos puede alcanzar las áreas internas que no son accesibles con otros medios de limpieza.