Disfrázate otra vez, ven disfrázate otra vez

Disfrázate otra vez, ven disfrázate otra vez

En nuestra familia siempre nos ha gustado mucho la fiesta y disfrazarse forma parte de ello. ¿O no? Y pretextos para hacerlo no nos faltan… Entre Halloween, carnavales –que por cierto es lo que toca últimamente–, fiestas de disfraces con o sin temática, etcétera, siempre encontramos motivos para pasárnoslo bien y disfrazarnos. Y esta vez ¡tenemos el mejor y más grande motivo de todos los tiempos y del MUNDO MUNDIAL! Pues nuestra abuela y tatarabuela Jeannette cumplirá cien años dentro de unas semanas y la buena mujer sigue dándose su paseíto por la mañana y tomándose su copita de vino en las comidas. Le vamos a dar una sorpresa y para ello hemos pensado reunirnos toda la familia (¡somos más de cuatrocientos personas!) y algunos amigos para celebrarlo a lo grande. Y como era de suponer ¡lo vamos a hacer disfrazándonos! Mis padres, hermanos, tíos y algún que otro familiar hemos encargado ya nuestros disfraces ahí donde siempre lo solemos hacer, es decir en la tienda online La Casa de los Disfraces, en la que encontramos todo tipo de disfraces de máxima calidad y a unos precios inmejorables. En un clic tienes acceso a miles de modelos organizados por géneros y por temáticas. ¡Así de sencillo! ¡Nos encanta!

El disfraz es una costumbre universal y antiquísima

No sé si lo sabréis, pero lo de disfrazarse no es para nada una costumbre nueva o reciente. ¡Todo lo contrario! Pues parece ser que los romanos ya se disfrazaban durante las “Saturnales”, unas fiestas en las cuales la gente se olvidaba de la rutina, se escapaba de su cotidiano y se burlaba del orden establecido durante tres días para entregarse por completo y sin pudor al placer de la diversión y de los saraos. En lo referente a España, los historiadores dicen que el carnaval y la costumbre de disfrazarse fueron introducidos durante el reinado de Carlos III, a través de los bailes de máscaras. Estuvieron más tarde prohibidos en la calle durante el reinado de Fernando VII, pero autorizados de nuevo durante la regencia de la reina María Cristina.

Disfrazarse fomenta la creatividad y la fantasía a la vez que crea otra “realidad”

El anonimato que procura el disfraz, el misterio de no saber quién se esconde detrás de un antifaz o atuendo es un sentimiento terriblemente embriagador e un poco inquietante. Disfrazarse es transformarse durante un corto lapso de tiempo en otra persona… Sirve de válvula de escape. ¡Es algo extraordinario! El noble se vuelve hombre del pueblo, el hombre mujer, el adulto niño, etcétera. Como si de un divino o mágico pero engañoso espejismo se tratara… Disfrazarse es una de las costumbres más divertidas y misteriosas que puedan existir en la vida. Creas otra “realidad” a través del maquillaje, complemen-tos y/o disfraces. Te comportas de una manera distinta a la habitual, haces cosas que no harías en tu estado “normal”. Das rienda suelta a tu fantasía y a tu creatividad. Con el disfraz tu “yo” se vuelve “otro”. Asimismo, al no poder ser reconocido/a te permites unas desvergüenzas ¡que ni hasta tú mismo hubieras pensado ser capaz de realizar si no hubieras estado enmascarado! Es como si estuvieras aturdido…

En fin, todo ello para deciros que el aniversario tan señalado de nuestra abuela y tatarabuela lo queremos celebrar como Dios manda, porque cumplir cien años ¡no los cumple todo el mundo ni se cumplen todos los días! Además, si hemos decidido celebrarlo de esa forma tan peculiar es porque a ella siempre le ha gustado disfrazarse. Lo cual, pensándolo bien, es de lo más normal y lógico puesto que ella es francesa y originaria de Dunkerque. ¿Por qué digo eso? Sencillamente porque se trata de una ciudad de la región del Norte-Paso de Calais, en la que se celebra cada año a finales del mes de febrero uno de los mayores y divertidos carnavales que tienen lugar en Francia. ¡Os invito a conocer-lo! ¡Es tremendo! Mientras tanto, a nosotros sólo nos queda esperar a que lleguen los disfraces y complementos que hemos encargado en la tienda online La Casa de los Disfraces, así como el día de la celebración del centenario de nuestra querida abuela y tata-rabuela. ¿La temática? Evolución y acontecimientos que tuvieron lugar de 1916 a 2016, reproducidos a través de los disfraces de los invitados… Original, ¿verdad? ¡Qué ganas!

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