Será la edad

27 marzo, 2017
Será la edad

Cuando eres artista y ganas muchísimos millones de euros al año no sueles tener demasiados problemas con las giras y los viajes. Si tienes hijos les pones profesores particulares y te los llevas contigo o los dejas con una niñera buenísima que te cuesta un ojo de la cara, si tienes animales contratas a una cuidadora estupenda para que se haga cargo y si lo que tienes es morriña por estar lejos de tu casa pues te coges un vuelo de ida y vuelta todos los fines de semana y arreglado. Pero como seas uno de esos artistas del montón que no ganan ese dineral…. la cosa se complica.

Da igual si eres bailarina clásica y te vas de gira mundial, si eres actriz de teatro, de musicales o cantante de ópera, porque como tu sueldo sea el mismo que el del españolito medio vas a tener muchos problemas. Lo de volver a casa los fines de semana ni lo sueñes, como mucho podrás volver en Navidad y para de contar. Con respecto a los niños, más te vale tener unos padres jubilados que puedan hacerse cargo de sus nietos, y lo de los animales aún lo tienes más complicado porque viajar con ellos en avión no es “moco de pavo”. Esos í, si te empeñas en llevártelos conmigo como hago yo te aconsejo que te pongas en contacto con animalesporavion.com, porque es la única compañía de la que me fío para viajar con Troy, mi Husky. El resto no me da la confianza que sí me dan ellos.

Asúmelo, si vives del mundo artístico y tienes que viajar con asiduidad tendrás problemas asegurados, a no ser, obviamente, que tengas un buen fajo de dinero en el banco.

Soy consciente de que hay otros muchos trabajos en los que se viaja tanto o más que en el nuestro, no pretendo decir que nosotros seamos los únicos damnificados de este problema. Pensad en los comerciales, en los directivos, en los caza talentos, representantes… hay muchísimos oficios donde los viajes están a la orden del día. Lo que nos diferencia de ellos es que, normalmente, nuestros viajes son demasiado duraderos.

Mi experiencia personal

Recuerdo la última vez que trabajé como corista para un artista español que tiene bastante éxito en Hispanoamérica, estuvimos de gira cuatro meses, un viaje chulísimo. Visitamos Perú, México, Cuba y Argentina por el sur, pero también tocamos algo de Estados Unidos: Tejas, California y Los Ángeles. Uno de los mejores trabajos que he hecho en mi vida, pero por el que tuve que estar más de cuatro meses fuera de casa.

No tengo hijos pero, ¿y si los hubiera tenido? ¿Estamos acaso condenados los artistas a no tenerlos o a dejarlos a cargo de terceras personas? Si hubiera ganado una pasta semanalmente habría hecho lo que hacen muchos famosos: habría ido a visitarlos una o dos veces al mes como mínimo, pero no ese era mi caso. Con mi sueldo no habría tenido dinero ni para venir a verlos ni para ponerles una profesora particular y llevármelos conmigo así que, de haber tenido hijos, esto habría supuesto estar cuatro meses separada de ellos.

Con Troy es más fácil. Si bien es verdad que a los animales les cuesta acostumbrarse a tanto movimiento, mi perro ya está curado de espanto. A él ya le da igual estar en un autobús de viaje, en una camioneta, en casa, en un trasportín dentro de la bodega de un avión o en los bajos del escenario de un concierto porque sabe que siempre, llega un momento, en el que voy a por él, y por eso me espera pacientemente.

Al principio me daba miedo tener perro, por eso de los viajes, pero luego pensé que ser artista no debería limitarme, ni a mí ni a nadie, y aunque ese dicho de “el que algo quiere algo le cuesta” es cierto, ¿por qué debemos estar siempre maniatados para tener algo que nos una en casa? Ni familia, ni hijos, ni animales… nada que nos ate demasiado al hogar. Eso no es justo.

Adoro mi trabajo y poder vivir de él pero creo que los contratos para giras y viajes largos deberían venir con un plus de transporte para poder hacer un par de vuelos extra, o un plus de niñera si tienes hijos… Tal vez suele demasiado pero es una de las reivindicaciones que tengo ahora mismo. Será la edad.