Cuídate

27 septiembre, 2017
Cuídate

El desgaste físico que actores, bailarines y profesionales del mundo del espectáculo en general llevan encima es brutal aunque a veces no lo parezca. Subir a un escenario significa dar el 100% de ti mismo y cuando no estás en plenas facultades, aunque sólo sea por un simple constipado, se nota.

A pesar de ello, tal y como dice mi director de teatro, el público jamás tiene la culpa ni de tu estado de ánimo, ni de tu estado físico, ni de las condiciones en las que se encuentra la sala, ni del número de entradas que se venden y, por ello, el espectáculo tiene que ser perfecto aunque estés con 40 de fiebre, aunque haya tres espectadores en la sala, aunque haya eco y tengas que dejarte la garganta para que te oiga la última fila o aunque haya fallecido un familiar muy querido. Si no vas a darlo todo, no salgas a escena.

Cuidar nuestra salud, por tanto, es de vital importancia, al igual que nuestro estado físico, y por eso no podemos descuidar el más mínimo detalle. Si llega la época de los catarros cubrimos nuestra garganta, tomamos vitamina C y llevamos una alimentación equilibrada. Si llega la época del calor apabullante intentamos hacer ejercicio de las 7 de la mañana, cuando el sol aún no ahoga, cuando todavía se puede respirar. Y si llega la época de las vacas flacas y la sala de espectáculos está en malas condiciones actuamos proyectando la voz para que todo el mundo pueda escucharnos aunque al día siguiente no podamos decir ni una sola palabra. Así es el mundo del espectáculo, y así ha de seguir siendo.

Ahora bien, eso no significa que no podamos obtener cierta ayuda de la mano de productos naturales que pongan en solfa nuestro cuerpo y nuestro organismo, y no hablo de ninguna droga para culturistas ni de un producto milagroso, hablo de lo que nos da la tierra.

La dieta del deportista / artista

El profesional del espectáculo debería llevar una dieta tan rigurosa como la de un deportista, que le aporte las vitaminas, minerales y grasas que su cuerpo demanda sin pasarse un gramo de lo que es estrictamente necesario, y si puede tomar complementos alimenticios mucho mejor. Sin embargo, no todos conocemos cómo ha de ser dicha dieta y por eso os traemos algunos consejos.

Tened en cuenta que el ejercicio es algo que nunca debe faltar en nuestra rutina diaria y, por tanto, nuestra alimentación debe parecerse más a la de un deportista de élite que a la de la masa en general.

Carbohidratos: el 50-60% de las necesidades de energía deben provenir de alimentos ricos en carbohidratos ya que se transforman posteriormente en glucosa, que es la fuente preferida de energía para que trabajen los músculos. Hablamos de pan, arroz, pasta, cereales, frutas y tubérculos.

Líquidos: debemos mantener el cuerpo bien hidratado, durante el entrenamiento, después de este, y durante y después de las actuaciones. Hay que controlar el consumo de bebidas que tengan mucha cafeína o los nervios pueden jugarnos una mala pasada y, sobre todo, busca bebidas naturales y aléjate de los azúcares añadidos.

Grasas: el consumo de una pequeña cantidad de grasa es necesario para nuestra buena salud, pero deben evitarse alimentos con alto contenido de grasa, pues no es una buena fuente de energía para el trabajo muscular ni para la concentración. Y si quieres darte algún capricho como chocolate, opta por el ecológico, sin conservantes ni colorantes. En Salud Atenea encontrarás varias marcas.

Proteínas: los atletas de resistencia necesitan incrementar sus raciones de proteínas para asegurar una adecuada recuperación de los músculos después del ejercicio, pero no olvides que no es nuestro caso. Cuando te digan que debemos tomar mucha proteína debes contestar que sólo en su justa medida. Se recomienda una ingesta diaria de una ración de proteína por cada 8 kilogramos de peso corporal, donde una ración equivale a 30 gramos de carne roja pollo sin piel o pescado, un huevo entero o 250 mililitros de leche descremada. Si crees que necesitas más nutrición proteínica, antes de hincharte a carne o a atún como hacen algunos deportistas, te recomiendo estas cápsulas antienvejecimiento y antioxidantes de polvo de granada, totalmente naturales, que te ayudan a mantenerte joven con la misma fuerza que lo hacen algunas proteínas.

Fibra: la fibra siempre es bien recibida por el organismo, pero deberás regular su ingesta dependiendo de tu movimiento intestinal. En otras palabras, si eres de ir mucho al baño a hacer de vientre no te aconsejo demasiadas tomas de fibra diarias porque es posible que tengas que salir corriendo en mitad de una actuación. Pero, si por el contrario no eres de ir demasiado al baño, tal vez deberías aumentar la cantidad de fibra que ingieres al día.

Y, sobre todo, quiérete, quiérete mucho, porque si tú te quieres a ti mismo/a aprenderás a cuidarte.