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BALLET DEL GRAN

TEATRO DE GINEBRA

 

 “ROMEO Y JULIETA”

24 DE AGOSTO – 20:30h

 

A principios del siglo XX, las compañías de ballet más importantes fueron invitadas a actuar en el escenario del théâtre de Neuve, como Isadora Duncan y Nijinsky con los Ballets Rusos. 

En su reapertura, en 1962, el Grand Théâtre tuvo por fin su propia compañía de ballet. Su dirección fue confiada sucesivamente a Janine Charrat, Serge Golovin, Patricia Neary, Peter van Dyck, Oscar Araiz, Gradimir Pankov, François Passard y Mancini Giorgio. Desde sus inicios esta compañía se volcó en la exploración de la diversidad estilística de la danza en el siglo XX, lo que la llevó a trabajar con artistas de la talla de George Balanchine (quien desempeñó el puesto de Asesor Artístico en el seno de la Compañía de 1970 a 1978), Mikhail Baryshnikov, Rudolf Nureyev, Jiri Kylián, Ohad Naharin, William Forsythe y Lucinda Childs.

Hoy día dirigido por Philippe Cohen, el Ballet du Grand Théâtre cuenta con 22 bailarines de diferentes nacionalidades. De formación clásica, todos ellos son capaces de interpretar coreografías neoclásicas y contemporáneas.

Cada temporada ofrecen, por lo general, dos nuevas creaciones, reestrenan obras de su repertorio, realizan giras, llevan a cabo presentaciones escolares y talleres coreográficos.

 


 ROMEO Y JULIETA

  

Coreografía Joëlle Bouvier

Música Sergueï Prokofiev

Vestuario Philippe Combeau y Joëlle Bouvier

Escenografía Rémi Nicolas, Jacqueline Bosson

 

 

Romeo y Julieta, historia de amor asfixiada por el odio. Amor destruido por la violencia ciega de dos clanes enemigos, rivales despiadados sin más razón que la sangrienta lucha por pertenecer a dos familias distintas. ¿Cuántas guerras, hoy día en el mundo, repiten esta tragedia de Shakespeare?

Es por lo que he escogido no situar mi historia en una época concreta. Con la escenografía y el vestuario permaneceremos intemporales, ya que esta historia ha ocurrido, y ocurrirá de nuevo y en todas partes. Tampoco he querido seguir el argumento de la obra de Shakespeare en todos sus detalles, pero concentrar la historia de los amantes de Verona en el esbozo esencial y en sus situaciones fundamentales – cinco personajes distintos bastan para ponerla en escena, mientras que el conjunto de la compañía da su dimensión colectiva a esta trágica historia de familia.

Nuestra creación nace desde ese momento de varios encuentros. Primero, encuentro con la música tan intensa y bella de Prokofiev. Encuentro también con los bailarines del Ballet de Genève. Juntos, hemos deslizado nuestros cuerpos en la dulzura y el furor de esta música, nos hemos dejado inspirar por su ritmo, su sabor y su poesía para escribir los gestos, los portés, los impulsos, los quiebros que van a decir, a contar la aventura apasionada de los dos amantes.


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